“No se acepta el resultado electoral y se exige escrutinio voto a voto, de todas las mesas del país”. Así respondió Petro en un debate, cuando todavía iba a debates, antes de las elecciones de marzo, frente a la pregunta de qué haría si llegara a concluir que hubo fraude.
Después de elecciones, cuando todos denunciaban, el presidente citaba a la comisión, el país perdía la confianza y el registrador anunciaba reconteo, de un momento a otro, casi todos, sencillamente, se ‘patrasiaron’.
Petro fue el primero, a pocos días de sus declaraciones, de gritar ¡fraude! y exigir reconteo, cuando tuvo sus tres curules, con sus casi “400 mil voticos” aparecidos de la nada, no solo decidió que el fraude ahora iba a ser el reconteo que ayer exigía, sino que lo convirtió en “golpe de estado” liderado por Uribe.




