Cuando en años del pasado reciente, autoridades del orden nacional señalaban, que tratándose de la problemática de orden público que cada cierto tiempo agobia a Pailitas, “la mejor protección es combatir bandidos del ELN que quieren sembrar temor en la población”, se estaba en cumplimento de un deber funcional, pero que siendo claros cada referencia de esta índole, no pasa de ser una frase que soluciona de fondo poco o nada la realidad de este municipio.
Gústenos o no, en Pailitas algún arraigo debe tener la guerrilla del ELN, alguna cercanía real debe tener con sectores de la población.
Seguramente responde a una realidad histórica de vínculos producto de la posición geográfica del municipio y las pocas políticas públicas que implementan las autoridades públicas, indistintamente si son del orden nacional, departamental o municipal.




