A raíz de los escándalos que a menudo pasan no solo en Colombia, sino en cualquier país del globo terráqueo, traigo a colación varios ejemplos de que esto es tan antiguo desde que aparecieron los seres humanos; mejor dicho, siempre ha sido lo mismo, como el cuento del ‘Gallo capón’ que no tiene fin. Sobre el cual, el Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, escribió un minicuento.
Sobre el relato bíblico de la génesis del universo, que Dios de la nada creó el universo y durante cinco días lo organizó. En el sexto día de la tierra hizo al primer hombre y lo llamó Adán, el único ser hecho a la imagen y semejanza del supremo creador, destinado a dominar el resto de lo creado. El séptimo día descansó. Después, de la costilla de Adán hizo a la primera mujer llamada Eva, y ella, según el entendimiento de mucha gente, convenció a Adán para que desobedeciera a Dios. Por esto los expulsó del paraíso donde los puso a vivir. Es decir, la mujer es el origen del pecado y el mal del mundo.
En la antigua Grecia, 350 años antes de Cristo, el filósofo Aristóteles, en sus escritos sobre política, advirtió: que los políticos no deberían tener familia.




