Por José Félix Lafaurie Rivera
Cuando creíamos que nada volvería a sorprender en el corto año que le resta la administración Santos, lanza en medio del prolongado paro, el “referendo electorero de los amigos por la paz”.
Los reveses políticos no se hicieron esperar. Saltaron las posiciones irreconciliables de Cuba, con las exigencias de las Farc de una Constituyente e impunidad garantizadas, al punto de rechazar el “regalo de las curules” si el precio es el Congreso para unos y la cárcel para otros. Y para cerrar, la Corte Constitucional declaró exequible el Marco Jurídico para la Paz condicionado al fin del conflicto y sin impunidad. En línea con la Corte Penal Internacional.
El estrecho “timing electoral” llevó al Ejecutivo a saltar al sexto punto del Acuerdo, cuando está lejos de un texto definitivo en la negociación.




