El pasado 13 de diciembre, cuando inscribí mi candidatura al Senado, decidí hacer una pausa en mi columna de opinión semanal por respeto al equilibrio en la prensa con los demás candidatos al congreso.
Después de dos meses de trajín en esta corta campaña política, he decidido romper ese ayuno para hacer una reflexión sobre la actual crisis moral que atraviesa la campaña electoral en nuestro país. Razón tenía Álvaro Gómez, cuando advirtió en una entrevista concedida al periodista Julio Nieto Bernal, el riesgo que estaba tomando nuestra democracia por la práctica corrupta de los partidos políticos bajo “El régimen de las complicidades”.
En dicha entrevista, el doctor Gómez Hurtado, reveló como los partidos políticos de opinión se habían convertido en partidos políticos de compromisos y complicidades bajo unas estructuras delincuenciales políticas integradas principalmente por los poderes del legislativo y el ejecutivo. Cualquier parecido con la actual campaña al congreso es pura coincidencia.




