Por: Celso Guerra Gutierréz
La canción más popular del maestro Leandro Díaz Duarte, se conoció en la versión de Alfredo Gutiérrez, cuando este la grabó en 1971.
Rodrigo Oñate, amigo y compadre de Alfredo, se la escuchó a Leandro cuando el bardo, la interpretó en una parranda, acompañado por las guitarras sandieganas de, Juan Calderón, Antonio Ibrahim y Hugo Araújo; Oñate, quedó prendado por la belleza literaria de semejante canto, e inmediatamente, se la recomendó al intérprete.
Leandro Díaz, hizo este canto a orillas de las cristalinas aguas del río Tocaimo, ubicado en la población del mismo nombre, corregimiento de San Diego de Las Flores, quien junto al caserío de El Rincón, le dieron cariño y calor humano para que este gran juglar, compusiera en este entorno sus mejores canciones y desplegara todo su talento y lo irrigara por todo el planeta.




