Exponer sobre obras inconclusas en Colombia no es nada nuevo pero existen unos elefantes blancos que parecen de un país del no lo puedo creer, con hechos y personajes insólitos, mejor dicho, como para Ripley.
En Íquira, población huilense que queda aproximadamente a una hora y media de Neiva por las vías hacia Yaguará y Palermo, existe uno de los reyes de elefantes blancos de Colombia y es nada más ni nada menos que el de la construcción de un predio para matadero público.
La referida obra, que es una muestra fehaciente sobre el mal manejo de un presupuesto municipal, se construyó parcialmente hace 15 años y ninguno de los últimos alcaldes se ha propuesto terminarla y, por consiguiente, no está funcionando.
En esta obra inconclusa se calculan pérdidas económicas que ya superaron los 600 millones de pesos y lo más negativo para la comunidad es que el sacrificio de ganado no se está haciendo en un matadero público con las mínimas medidas de seguridad e higiene; en la actualidad la obra está completamente abandonada.




