Una pregunta a los estudiantes que se inician en el estudio de derecho y los que vienen en ese proceso de formación profesional, es la de ¿cómo se derogan los conocimientos en Colombia? La respuesta: con el populismo legislativo o lo que es igual el desbordado inflacionismo de normas. Se expiden disposiciones legales por las coyunturas de variado orden que se atropellan unas y otras.
Se acaba de expedir la Ley 2197 del año 2022, cuya temática hace relación con reformas al: (1) Código Penal, (2) Código de Procedimiento Penal, (3) Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, (4) Código de Extinción de Dominio y (5) se regula las armas, elementos y dispositivos menos letales, entre otras disposiciones, es decir, de todo como en botica. Con una redacción, al rompe, sin método y antitécnica.
Amable lector, sea usted, o no, abogado o estudiante de derecho, por ejemplo habrá de observar que la tradicional figura de la legítima defensa tenía la siguiente nítida previsión normativa: Se obre por la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresión actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcionada a la agresión.




