Se reunió el presidente Gustavo Petro con su homólogo venezolano, en el Palacio de Miraflores de la ciudad de Caracas (Venezuela), para un almuerzo de trabajo con el fin de atender temas de la agenda común entre ambas naciones.
El solo anuncio de la visita del mandatario de los colombianos despertó escozor en las huestes opositoras, algunos calificando la visita oficial como un respaldo al régimen de Maduro y sus violaciones a los DD.HH.
No se puede evitar el enorme parecido de este episodio con aquellas madres que llegan al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar solicitando cuota alimentaria en favor de su hijo menor, y cuando se logra llegar al acuerdo económico, y el padre del menor exige que le permitan hacer uso del derecho a la visita, inmediatamente la señora reacciona de manera airada, mostrando su desazón e incomodidad.




