Una hermosa tradición es comer doce uvas con las campanadas finales del 31 de diciembre, dedicadas a nuestros deseos y propósitos de año nuevo.
Se desea más lo que nunca se ha tenido y, por eso, la paz no falta en nuestros deseos, pero debemos entender que la paz es el resultado de otros deseos y propósitos que deben cumplirse, y a esos dedico mis uvas para Colombia en 2023.
1. Seguridad en las ciudades, como bien público y derecho fundamental; que podamos pasear, ir a nuestros trabajos y actividades sin temor a perder hasta la vida.




