El reciente enfrentamiento de William Molina con el presidente Gustavo Petro durante la Sesión Conjunta con Consejeros de Juventud en Bogotá es una muestra clara de la frustración que sentimos muchos de nosotros, los jóvenes comprometidos con la participación política. Hemos asistido a innumerables eventos, viajado largas horas desde nuestros territorios, llenos de esperanza y expectativas, solo para ser recibidos con promesas vacías y discursos sin sustancia.
William expresó lo que muchos pensamos: estamos cansados de la retórica sin soluciones concretas. Su valentía al decirle al presidente que dejara de hacer discursos “populistas” resuena profundamente con mi experiencia y la de muchos otros jóvenes.
Nos enfrentamos a una desconexión preocupante entre los líderes políticos y las realidades que vivimos todos los días. No estamos equivocados; estamos cansados de ser tratados como accesorios para fotos y eventos, y de ser silenciados cuando levantamos la voz para expresar nuestras necesidades y preocupaciones.




