Se vienen suscitando voces de descontento dentro de la comunidad universitaria ante la posible injerencia externa (especialmente política) en la Universidad Popular del Cesar, en momentos en que se creía vivir una tranquilidad en la principal alma mater del departamento.
Los temas en discusión son varios, entre ellos el señalamiento que hacen estudiantes y docentes sobre la presunta intervención del rector Robert Romero Ramírez en la campaña política que se despliega para elegir a los docentes a las diferentes corporaciones y al Consejo Superior Universitario.
Acusan al rector de tener candidatos propios, impulsados también por políticos y dirigentes externos como congresistas, cuando la Constitución prohíbe a los funcionarios públicos ejercer presión o tener candidatos. Según el Departamento Administrativo de la Función Pública los empleados del Estado tienen prohibido: Perseguir, presionar, o determinar, en cualquier forma, a subalternos para que respalden alguna causa, campaña o controversia política.




