Antes de dar al pueblo implementos y equipamientos de guerra, sería necesario saber si no se está muriendo de hambre.
Para los mesías del hambre qué fácil es hablar de paz; qué fácil es hacer de mesías cuando nunca hemos sentido ni practicado los temas sociales, ni de bienestar regional, ni hemos hecho el más mínimo esfuerzo por predicar y practicar los actos verdaderamente demócratas que conduzcan al bienestar común.
Los leguleyos y tecno administradores, los que manejan la falsa modestia que siempre termina en soberbia, y los seudo socialistas del futuro solo piensan en su megalomanía y manejo sin control del poder para enraizar el gobierno y sus gobernados con sus teorías entusiastas y llenas de engaño, jugando con un pueblo subyugado por sus necesidades permanentes entre ellas la peor: el hambre.




