Cuán importante es que, los secretarios y los asesores de despacho de las administraciones municipales, entiendan que de aquí en adelante el sol ya empieza a buscar la espalda de cada uno de los alcaldes; pero más importante es que los propios alcaldes tengan claro que las directrices que impartan a sus subalternos deben concretarse con resultados en los próximos 24 meses.
Cada alcalde debe tener claro hasta dónde llega su mediano y largo plazo y así transmitirlo especialmente al nivel directivo y al nivel asesor de su administración.
Es ahora y no después, que se debe revisar cuáles metas del plan de desarrollo municipal pesaban más, a cuales no se han orientado recursos, las metas específicas que se han cumplido, las que se pueden cumplir y las incumplibles. Así mismo qué iniciativas de la planeación estratégica de la administración municipal se ha materializado en proyectos e inversiones concretas.




