En medio de tanta crisis, respirar poesía y cultivar la cultura es como hallar un oasis en medio de la aridez más sofocante.
No es fácil encontrar un grupo de personas afín con este objetivo, pero cuando te das la mano con ellos, te sientes como en el paraíso, solo que sin culebra y sin frutas prohibidas.
No es fácil encontrar un grupo que no esté tocado por la política y el mal uso de este elemento que nos tiene más agobiado que el mismo Covid 19. La distancia que entre amigos ha planteado la politiquería y en el que infortunadamente hemos caído todos… sin excepción, ahonda más la brecha de la polarización en Colombia.




