Por Luis Elquis Díaz
La Seguridad vial, alimentaria, comercial, diplomática y social, según los áulicos de la doctrina Uribista, son incomparables con la Seguridad Democrática.
Los argumentos de esta política se cimentan en el combate armado. Por ello, el presidente de la Republica Juan Manuel Santos, se equivocó de cabo a rabo cuando osadamente decidió establecer la mesa de diálogos con las FARC.




