Nada más seductor, nada más cautivante que un libro abierto a la fascinación de su lectura, que activa las neuronas, pone a volar al tiempo al pensamiento y a la imaginación, enriqueciéndolos y renovándolos. Bien dijo el gran pensador Ortega y Gasset que “quien lee vive dos veces”.
Tenemos que convencernos del aserto de Norberto Vallejo, quien conduce el programa Club de lectores de Caracol, cuando dice que “quien lee un libro no vuelve a ser el mismo” y a mí me consta, debido a que el libro se puede definir como un mundo sin límites ni fronteras.
Después de dos años durante los cuales la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO) tuvo que realizarse virtualmente, se vuelve a la presencialidad y los pabellones de Corferias volverán a abarrotarse de libros, autores, editores y visitantes de todo el orbe de uno de los eventos más importantes e icónicos de Bogotá.




