La importancia del constitucionalismo mexicano de inicios del siglo pasado no puede ser ignorada en Latinoamérica, forma parte de nuestra herencia que necesitamos revisar y el populismo que intenta apoyarse en esta herencia para alterar las reglas de gobierno de la democracia moderna. El constitucionalismo latinoamericano tiene un pasado con aportes y aspectos negativos del constitucionalismo mexicano. Necesitamos una revisión crítica de esta herencia para quedarnos con lo bueno y superar lo negativo.
El constitucionalismo mexicano con su Constitución de Querétaro expedida en 1917 marcó un camino de transformaciones en lo económico y social, siendo pionera en derechos económicos y sociales superando nuestras cartas políticas, con profundo contenido económico y social. En nuestro país, en la Constitución de 1936 hubo un serio intento de hacer una transformación constitucional bajo las pautas del constitucionalismo mexicano.
La Carta Política de Querétaro en sus artículos 25, 27 y 123 tiene consignados principios fundamentales como la dirección general de la economía y la planificación a cargo del Estado. Es un constitucionalismo con sentido social, que combina mercado libre con defensa de los más débiles y con fuertes límites al capital frente al trabajo, con protección de los intereses nacionales, y su energía al servicio de la nación. Asimismo, declara una educación libre, gratuita y laica. Separa educación y cultos religiosos.




