Un buen escritor tiene imaginación, intuición y perspicacia. Y algunos de sus gestos o hábitos tienen una relación casi sanguínea con los valores y signos de la sociedad, esa relación termina siendo reflectores o espejos de los lugares que frecuenta, las historias que le han contado o de las experiencias de la misma vida
La imaginación literaria puede explorar una sociedad a su manera, decirnos algo nuevo sobre sus aspectos básicos y esenciales, proporcionar hipótesis esclarecedoras y sugerir órdenes excepcionalmente reveladoras. Por sus ideas o narrativa el escritor puede ayudar a la comprensión de la sociedad. El escritor vive, pero también pone a prueba sin límites su imaginación y la expansión de su memoria.
La trama de los acontecimientos en cada uno de los trece cuentos descritos bajo la mira del autor, Carlos Cesar Silva, en su obra ‘La cacería de los perturbados’, desarrollan la estructura llamada Pirámide de Freytag, (dramaturgo alemán que vivió durante el siglo XIX).




