En 1996, siendo secretario de Planeación Municipal, me tocó darle cumplimiento al Decreto 992 de ese año relacionado con el funcionamiento de las curadurías urbanas en el municipio de Valledupar, norma después derogada y/o modificada por el Decreto 1052 de 1998, vigente, sobre licencias urbanísticas y de construcción expedidas por las curadurías urbanas.
Fuimos de los primeros en calcular las expensas o cánones para el cobro de las licencias y enviarlas al Ministerio de la Vivienda, recibiendo un reconocimiento por parte de esta dependencia. La figura del curador urbano es un concepto relativamente nuevo en el país que ejerce funciones públicas siendo un particular.
Estos, por ley, tienen esas facultades, sin embargo, las oficinas de planeación municipal deberán rendir conceptos para que una licencia sea expedida, previa solicitud del curador. Nuestro primer curador urbano fue el arquitecto Iván Zuleta, cuyas labores las ejercía desde el edificio de la alcaldía.




