Por Sandra Milena Urrutia, ministra TIC
La deuda histórica de desigualdad social que tiene nuestro país ha llevado a que las instituciones educativas sean el primer contacto de muchos estudiantes con el internet y la tecnología. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos –OCDE, en el campo y las regiones apartadas de Colombia ese panorama se profundiza y es la escuela la única forma de acceso a conectividad y computadores para dos de cada diez niños, niñas y jóvenes. Esto pone sobre la mesa el impacto que tienen la dotación y la innovación tecnológica educativa en el cierre de la brecha digital.
El acceso a las TIC como derecho y no como privilegio, es una de las mayores apuestas de transformación social y económica del gobierno de nuestro presidente Gustavo Petro. Los niños, niñas y jóvenes de Colombia deben tener las mismas posibilidades de aprender y desarrollar sus competencias a través de la tecnología, sin importar si su colegio es privado o público o si viven en una ciudad grande o en una vereda.




