Por fin el Superintendente de Salud ordenó la intervención forzosa administrativa del Hospital Rosario Pumarejo de Valledupar. Desde el año 2019 el personal de salud ha reclamado soluciones de fondo a un hospital en cuidados intensivos, y al que muchos dirigentes han querido dar sepultura.
Tal parece que por lo menos la desidia gubernamental del orden nacional ha cesado. La intervención del hospital es una buena noticia para la red pública del departamento, decisión que ha debido tomarse desde agosto de 2020 cuando la Superintendencia emitió un informe con 96 hallazgos de ineficiente gestión e incumplimiento de normas constitucionales y legales.
En el último comunicado de la Super, se dice que identificaron 72 hallazgos financieros, asistenciales y administrativos, y se evidenció incumplimiento en el Plan de Mejora. Es decir, poco o nada cambió desde el informe de 2020.




