De acuerdo a datos registrados por el portar statista.com, Colombia ha registrado alrededor de 130.659 divorcios desde el año 2016 hasta mediados del 2021, es decir un promedio de 23.000 divorcios año. Por supuesto estas cifras si bien pueden ser consideradas oficiales, no llegan a registrar las que pasan desapercibidas pues no hay como hacerle un seguimiento a su comportamiento, y tienen que ver particularmente con aquellos matrimonios o parejas que, sin necesidad de llegar a la notaría a registrar el divorcio, deciden separarse.
Y es que no es para menos, todo aquel que da el sí y llega hasta el altar llega convencido de que las palabras que pronuncia el sacerdote o quien ministre la ceremonia “los declaro marido y mujer” o “hasta que la muerte los separe” efectivamente se deben cumplir a cabalidad, pues culturalmente y por nuestra tradición conservadora, el matrimonio debe ser para toda la vida, lo que no sabemos o por lo menos no nos preparan para enfrentar es que la vida en pareja necesita mucho más que la bendición del sacerdote.
Si cada matrimonio pudiese contar su historia real, lo que viven una vez se cierra la puerta y se apagan las luces, las similitudes entre una y otra podría sorprendernos pues los problemas que atraviesan las parejas son más comunes de lo que creemos y las causas y sus consecuencias son también las mismas, por ende las soluciones deberían ser igual para todos, pero la particularidad de cada uno hace que en la práctica eso no sea posible.




