A las orillas de la laguna o embalse del Guájaro se encuentra el municipio de Sabanalarga, Atlántico y en este ente territorial, zona rural, sus habitantes, ciudadanos, manifestaron al unísono la frase con la que identificamos esta columna periodística: “Hasta aquí llegaron los políticos”.
Lamentablemente la situación en referencia se presentó el pasado 13 de marzo, durante la jornada democrática que vivió el país; mientras sufragaba la población, unas personas se pronunciaron violentamente, se presentaron enfrentamientos con la fuerza pública, resultando lesionados y capturados; otros bien documentados, expresaron su descontento a la opinión pidiendo explicación sobre los dineros para esta o aquella obra que según ellos ya debían estar ejecutadas, al parecer los recursos, partidas fueron giradas, más no invertidos.
Preguntamos: ¿Qué se hicieron esos recursos? No intervinieron los entes de control, pero sí aparecieron con bombos y platillos los mismos con las mismas, así lo refirieron, ustedes ya saben quiénes son a prometer más sin haber cumplido y al cuestionarlos por obras inconclusas, pues solo se aparecieron a la ceremonia de poner la primera piedra, la fotografía y de ahí no pasaron; ni se presentaron, tampoco resultados. De esta situación conocieron las misiones observadoras internacionales que permanecieron en el país durante la jornada electoral.




