El Candidato de la derecha en Colombia, quien sigue segundo en las encuestas en primera y segunda vuelta, según la última medición de Guarumo, vino a Valledupar, pero no a hablar de los proyectos estratégicos que necesita el departamento, llegó a la fiesta de Bavaria donde se encontró con Silvestre Dangónd y se echó una parrandeada épica, de esas que les gustan a los cachacos cuando vienen a Festivalear.
La misma estrategia de Duque, llegarle al votante del César con los músicos vallenatos para que le pongan votos, pero por lo menos el actual presidente fue a las universidades y asistió a uno que otro foro con propuestas que no cumplió; como adelantar la represa de Besotes, culminar la Ruta del Sol e implementar una red de vías terciarias y dejar a Valledupar como la gran capital de la economía naranja.
En la fiesta muchos lambones repetían en coro ¡Fico, Fico, Fico! y él levantaba las manos como el rey de Envigado, idolatrado por la elite política y empresarial nacional, que siempre ha respaldado las propuestas uribistas por que le garantiza mantener privilegios, traducidos en contratos para desangrar al Estado.




