No es casualidad que la Universidad Popular del Cesar haya logrado estándares de calidad institucional que hoy reconoce el propio Ministerio de Educación Nacional.
Gestionar, generar confianza, ponerle un alto a la interinidad y acabar el divorcio con la clase política ha sido la clave de logros en tan solo ocho meses de gestión.
No es el decir del rector Rober Romero Ramírez, sino el sentir en resultados tangibles y medibles, cuando era inocultable observar perplejos durante casi un lustro la interinidad que sumió a la UPC en su más profunda crisis académico- administrativa, hasta poner en riesgo el semestre de clases.




