COLUMNA

“El nuevo mundo lucha por nacer”

La cuestión es si lo que lo reemplace se caracterizará por el desorden competitivo y la catástrofe episódica, por una rivalidad bipolar estructurada pero inestable, o por una arquitectura multilateral genuinamente nueva capaz de abordar los desafíos colectivos del siglo XXI

canal de WhatsApp

El viejo mundo agoniza, escribió el filósofo italiano Antonio Gramsci en 1930, “y el nuevo mundo lucha por nacer”. A pesar de sus convicciones marxistas, Gramsci se sentiría como en casa en la era Trump. El viejo mundo, en este caso, es el orden internacional que Estados Unidos construyó en Occidente tras la Segunda Guerra Mundial y que luego intentó globalizar tras su victoria en la Guerra Fría. Ese proyecto trajo consigo paz, prosperidad y libertad que transformaron el mundo. Sin embargo, hoy, el viejo orden ha llegado a su fin.

El orden internacional construido por Estados Unidos después de 1945 y globalizado después de 1991 está experimentando un proceso de descomposición cada vez más acelerado. La administración del presidente Donald Trump ha funcionado simultáneamente como síntoma y acelerador de esta decadencia estructural, desmantelando las instituciones multilaterales, instrumentalizando la política comercial, cuestionando los compromisos de las alianzas y promoviendo una visión transaccional orientada en la soberanía de las relaciones internacionales, aunque su andamiaje sea incompatible con el marco liberal basado en normas.

Este contexto permite proponer tres escenarios distintos como trayectorias para el mundo durante la próxima década: primero, una situación de fragmentación sostenida y desorden competitivo en la que ningún principio organizador reemplaza el orden liberal en retroceso; segundo, un mundo bifurcado en tres bloques en el que las esferas de influencia lideradas por Estados Unidos y China se cristalizan en torno a polos ideológicos y económicos en competencia, con una gran periferia no alineada que ocupa el terreno intermedio en disputa; y tercero, un multilateralismo reformado en el que el impacto del desorden impulsa una reconstrucción negociada de la cooperación internacional a través de nuevas maneras institucionales.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR