Al momento de escribir esta nota pienso en lo significativo que es tener amigos, de esos que te llenan el corazón de alegría, que te hacen sentir la esencia de un verdadero sentimiento de amistad.
Jesucristo nos dio el ejemplo supremo de amor cuando declaró: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”: Juan 15:13. A partir de allí, él observó nuestros pecados y al final dio su vida por nosotros.
Hoy quiero exaltar la amistad de una gran mujer, excelente dama; de carácter pero sublime en su sentir y un ejemplo para muchos de nosotros. Eso la hace única.




