Por Luís Alonso Colmenares Rodríguez
En el Capítulo 23 del Evangelio de San Mateo se lee que Jesús se refiere a los fariseos como sepulcros blanqueados; metáfora empleada para decirles que son relucientes por fuera, pero llenos de podredumbre repugnante y vomitiva en su interior.
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.”
En los tiempos que estamos viviendo también cabe para referirse a alguien que es hipócrita, farsante. Sepulcro blanqueado es sinónimo de ocultamiento de la corrupción.




