Hay noticias que pasan desapercibidas a pesar que su impacto estremece a la sociedad desde sus cimientos; en medio de la obnubilación en la que vivimos gracias a las redes sociales y a los titulares por los escándalos que protagonizan la farándula criolla, varias empresas de la ciudad agonizan amenazando una crisis social sin precedentes.
Si a Medellín o a Pereira se le quiebra una empresa de más de 500 empleados se generaría una solidaridad institucional y social que buscaría los medios para no solo apoyarla sino protegerla.
Casos como los de Federaltex o Coolesar solo por mencionar dos ejemplos locales, la salida de marcas importantes como tiendas Éxito en varios puntos, Burger King de la novena y ni hablar de las dificultades que atraviesa Unicentro, deberían ser detonantes para prender las alarmas.




