La situación del municipio de El Copey, al norte del Cesar, es delicada. Homicidios recurrentes se están presentando sin discriminar nada; matan hombres, mujeres, parejas y hasta niños, de la forma más salvaje. El 24 de julio pasado una niña de 13 años resultó ser la última víctima en este municipio que conecta gran parte del caribe con el interior del país.
El último reporte de la Defensoría del Pueblo revela que, tratando de dominar el departamento, distintas bandas criminales se están enfrentando en una campaña por apoderarse de distintas rentas ilícitas y buscando reclutar personas, para tener mayor presencia territorial en una verdadera operación de expansión que tiene acorraladas a distintas poblaciones.
El caso de El Copey puede ser el más aterrador, su cercanía con la Sierra Nevada de Santa Marta deja a este municipio entre el “fuego cruzado” de grupos muy poderosos que tienen intereses en ese corredor de la droga. Desde el 2022 se está advirtiendo de la presencia y confrontación entre las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también catalogadas como ‘Clan del Golfo’ y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (‘los Pachencas’), legado de Hernán Giraldo.




