Según datos del portal OEC World y de la cadena internacional CNN, en el año 2020 el comercio entre Estados Unidos y Rusia fue de US17.500 millones de dólares, y el intercambio comercial con China para ese mismo año fue de US566.000 millones de dólares; pero además el país del norte le compra a Venezuela US302 millones de dólares en petróleo aún en los peores momentos de tensión entre ambos países.
Estos hechos lo que significan es que a pesar que los gobiernos se encuentren en crisis diplomáticas incluso en estado de guerra, jamás y a menos que sean circunstancias muy excepcionales se rompen relaciones comerciales, sin embargo y en un hecho sin precedentes por lo menos en el siglo XX, el gobierno del entonces presidente Iván Duque decidió romper toda relación con el principal mercado y socio más importante que teníamos después de los Estados Unidos, es decir con Venezuela, provocando no solo una tragedia humanitaria a nivel de migrantes solo comparada con la de Siria en plena guerra, sino que borró de un plumazo US8.000 millones de dólares de mercado entre ambos países alcanzados en el año 2008.
De las innumerables torpezas, al menos desde la sana lógica, esta es quizá la de mayor costo en términos de ingresos para la nación y particularmente para el departamento del Cesar quien para finales del 2012 exportaba a ese país 340 mil reses en pie, según fuentes del portal Contexto ganadero.




