La economía naranja es una estrategia integral que pone a la cultura, la creatividad, la vida cultural, el patrimonio material e inmaterial y la diversidad de la expresión simbólica del país en el centro de la agenda social y económica; algo inédito en Colombia y Latinoamérica.
No lo decimos nosotros, lo dicen los 22 mil artistas y gestores culturales con los que hemos dialogado en los territorios, y las más de 182 entidades que nos apoyan en la consolidación de los 18 nodos de emprendimiento que ya funcionan en igual número de regiones. Lo confirman, además, las delegaciones culturales, diplomáticas y empresariales de América Latina y Europa que nos han visitado en estos once meses.
El mundo nos está viendo como referente en políticas culturales y en desarrollo de industrias creativas, y el sector está encontrando la respuesta a sus anhelos históricos en torno a derechos culturales, libre expresión de las ideas y la creatividad, e integración de los territorios al sistema nacional de cultura.




