COLUMNA

Diomedes Díaz, el Cacique cantautor

Cuando la música suena
en el tiempo no hay distancia,
un suspiro de fragancia
florece en la gente buena…

canal de WhatsApp
           I

Cuando Diomedes nació
un ángel trajo una lira,
y su bella madre Elvira
en sus manos le entregó.
Desde niño se abrazó
del viento para volar,
soñaba que iba a triunfar
en el canto vallenato,
y Dios le da ese mandato
de componer y cantar.

          II

En toda Colombia entera,
en los pueblos y ciudades,
un racimo de saudades
con aromas de quimeras;
recuerdos de quinceañeras
las hermosas melodías
del cantor Diomedes Díaz:
La Ventana Marroncita,
Serenata, Oye Bonita,
Necesito compañía.

         III

Cuando la música suena
en el tiempo no hay distancia,
un suspiro de fragancia
florece en la gente buena.
Volando se van las penas,
cicatrizan las heridas.
Volando se va la vida
entre sombras y esplendor;
pero no muere el amor
de las cosas más queridas.

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

TE PUEDE INTERESAR