Por Luis Augusto González Pimienta
Terminó el cuadragésimo sexto festival vallenato con el merecido triunfo de Wilber Mendoza Zuleta, el hijo único del inestimable “Colacho” Mendoza y Fanny Zuleta. Como siempre habrá conformes e inconformes, lo cual es usual en toda competencia. Es imposible poner de acuerdo a los seguidores de Barcelona y Real Madrid, de Boca y River, de García Márquez y Vargas Llosa, de Santos y Uribe. Hay para todos los gustos.
Particularmente advertí una muy reñida disputa por la corona de Rey Vallenato. Los cinco finalistas, y quizás dos más que también pudieron conformar el selecto grupo, fueron muy parejos en la ejecución de los cuatro aires musicales del concurso. Wilber se enfrentó con sapiencia e hidalguía a todos ellos, y su madurez le dio un plus para superarlos. Sin excederse en la interpretación, sin apurar el paso, con variantes melódicas y registros propios y también de su muy recordado padre, obtuvo con justicia el primer lugar.




