En medio de la satanización de la reforma a la salud que emprenden los poderes económicos, dueños de las EPS, movilizando sus medios de comunicación y billonarios capitales para conservar el gigantesco negocio, la contraparte se encamina a movilizar la pedagogía en las calles, pulso que se reflejará en el Congreso de la República.
Volcar el nuevo sistema de salud a lo preventivo con atención primaria en salud para llegar a la Colombia profunda es prioridad de la reforma que proyecta el Gobierno nacional bajo la premisa de que el actual sistema de salud se dedica a tratar la enfermedad, con el agravante de arrastrar altas tasas de mortalidad materna, infantil y patologías de alto costo.
La ministra de salud, Carolina Corcho, visibiliza un desfase financiero de las EPS, cuyas deudas bordean los 23.3 billones de pesos, de las cuales un monto de 16.6 billones son de EPS activas, 5 billones de EPS en liquidación y 1.7 billones de EPS liquidadas, en tanto que la estatal Adres sólo les debe 2.6 billones, balance que arroja un déficit fiscal de 20.7 billones de pesos en un sistema de salud colapsado y perverso.




