“La Guajira una mina de oportunidades” sobre esta temática fue el foro más reciente organizado por El Pilón. De las valoraciones expuestas discrepo con las relacionadas con el apunte de culpabilidad al centralismo, presentar ese facilismo despoja de responsabilidad a la dirigencia local del territorio. Comparto que el recurrente problema de gobernabilidad habilitó y profundizó la relación casi congénita con los bajos indicadores sociales que registra el Departamento.
La realidad económica y social de La Guajira está directamente relacionada con su debilidad institucional y la problemática de gobernabilidad, inherente al azote de la corrupción. En ese camino se esfuman las transferencias de los Sistemas General de Regalías y de Participaciones que llegan al departamento por la explotación de los recursos naturales.
Las complejidades son de constante suceso cuando el desarrollo de los procesos carece de la preparación y competencias del talento humano. Aunado está pronosticado que el Cerrejón estableció el cierre de los contratos de la extracción de carbón para el año 2.034, lo que implica el fin de la bonanza de las regalías.




