El estado de Querétaro en México, se ha convertido en los últimos años en un referente del desarrollo agroindustrial, manufacturero y aeroespacial del mundo. La cercanía de su capital, Santiago de Querétaro, con Ciudad de México, más una buena inversión pública en infraestructura vial, tecnologías y servicios públicos, atrajo muchas compañías globales e inversión privada nacional.
De los clústeres, el que más me llamó la atención fue el agroindustrial. Allá, el maíz, sorgo, soja o trigo tecnificado, salen transformados en alimento balanceado para los sectores avícolas y porcícolas; en arepa o en harina para el sector panadero. El ganado sale en canal y la leche transformada en productos lácteos. Las frutas, verduras y hortalizas, son empacadas y enviadas directamente a las grandes superficies del país y los supermarkets de los Estados Unidos.
El éxito de este desarrollo agroindustrial y comercial, obedece a la implementación de una política pública enfocada a la investigación, transferencia de conocimientos y tecnologías, aplicadas a la parte productiva.




