¿Qué pasará con los aranceles de Trump tras el veredicto de la Corte Suprema? La Corte Suprema de Estados Unidos anuló la política insignia del presidente Donald Trump de imponer aranceles a las importaciones extranjeras en su intento por revitalizar la manufactura estadounidense. Trump calificó la decisión como “incorrecta y vergonzosa”.
El tribunal dictaminó que Trump se excedió en su autoridad y debería haber obtenido la aprobación del Congreso para los aranceles, que anunció en lo que denominó el “día de la liberación” en abril del año pasado. Los aranceles, fijados con diferentes tasas, afectaron a docenas de países, desde Siria, devastada por la guerra, y el empobrecido Lesoto, hasta el Reino Unido, China, Canadá, México, Japón y países de la Unión Europea.
El tribunal de mayoría conservadora dictó sentencia por seis votos contra tres, diciendo que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) La ley de 1977 diseñada para abordar emergencias nacionales que Trump había utilizado para implementarlas, “no autoriza al presidente a imponer aranceles”. La decisión confirma conclusiones anteriores de tribunales inferiores que afirmaban que los aranceles que Trump impuso bajo la IEEPA eran ilegales.
Trump, que se enfrenta a un contexto de desaceleración del crecimiento económico, ha dejado claro que no va a abandonar su política comercial internacional y que encontrará otras formas de implementarla. “Los aranceles llegaron para quedarse”, afirmó Erin McLaughlin, economista sénior del centro de estudios estadounidense The Conference Board. Añadió que el fallo de la Corte Suprema sobre los aranceles es un duro golpe para Trump, pero no un golpe demoledor.
Se estima que los ingresos arancelarios del año pasado oscilaron entre 240.000 y 300.000 millones de dólares, la mayor parte de los cuales se debieron a fabricantes y consumidores estadounidenses. El costo para el gobierno estadounidense podría ser enorme si se ve obligado a devolver el dinero a los importadores estadounidenses. Dice The Conference Board que “muchos estudios muestran que las empresas estadounidenses han pagado el 90% de eso” y que gran parte de ese dinero se ha trasladado al consumidor a través de aumentos de precios en las tiendas.
Trump recurrió a una autoridad legal al invocar la IEEPA para imponer aranceles a casi todos los socios comerciales de Estados Unidos sin la aprobación del Congreso, convirtiéndose en el primer presidente en utilizarla. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y otros funcionarios de la administración dijeron que Estados Unidos invocaría otras justificaciones legales para mantener la mayor cantidad posible de aranceles de Trump.
Es probable que la administración reconstruya los aranceles mediante otros medios más duraderos, advirtió Michael Pearce, economista jefe para EE. UU. de Oxford Economics: “Lo que generará otro episodio de incertidumbre en materia de política comercial para empresas, inversores y hogares. Esta incertidumbre constituye un riesgo clave a la baja que podría lastrar, en lugar de descarrilar, el crecimiento este año”.
El fallo de la Corte Suprema impone nuevos límites a la capacidad de Trump para imponer aranceles, poniendo de presente el poder institucional que ha hecho grande a Estados Unidos. @LuchoDiaz12
Por Luis Díaz
