Pasados 100 días del gobierno de Gustavo Petro se puede concluir que el gobierno inició con determinación, pese a la dificultad económica mundial que ha generado una preocupante volatilidad del dólar, un panorama en el que han incidido la guerra en Ucrania y los vientos de recesión que soplan en todas partes. Lo más seguro es que se mantenga.
De las primeras movidas del gobierno, algunas han sido discutibles y otras acertadas para marcar un ruta en temas de reformas. Las encuestas favorecen al presidente. Promediando las de CNC e Invamer, su favorabilidad puede llegar al 56%, algo positivo en Colombia, un país con tantos problemas y donde la gente exige resultados inmediatos.
Iniciemos con la reforma tributaria, un proyecto clave de su agenda para poder financiar e implementar sus programas sociales, que logró sacar muy rápido, lo que indica que tiene gobernabilidad en el Congreso.




