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Beto Murgas profeta en tierra ajena

“El acordeón tiene una sonrisa y una elegancia muy especial, es como una muchacha bonita de esas que tiene Valledupar”.

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“El acordeón tiene una sonrisa y una elegancia muy especial, es como una muchacha bonita de esas que tiene Valledupar”.

El aparte transcrito corresponde a “Mi Acordeón” con la cual ganó Emilianito Zuleta el título de rey vallenato en el año 1985, la cual he recordado por el tema que nos ocupa.

Todavía pasaba mis días contento y arropado con la falda de mi vieja cuyo olor conservo para siempre en mi alma cuando ya escuchaba decir que “Nadie es profeta en su tierra”, ya mas grandecito y después de repetir eso muchas veces sin entender su significado pude darme cuenta que tiene su origen en las santas escrituras, se refiere a aquella vez cuando Jesús estando en la Sinagoga en Nazaret su tierra natal les estaba explicando los alcances de la ley y les anunciaba que había sido ungido por el Todo poderoso para llevar consuelo a quienes no lo tenían y devolver la libertad y la vida a quienes la habían perdido, muchos Nazarenos que allí estaban, algunos de ellos sus amigos y vecinos de infancia la mayoría no creían que siendo su coterráneo fuera dueño de tanto poder y virtudes, uno de los presentes pregunto al otro asombrado ¿Ese no es el hijo del carpintero? Fue cuando Jesús el hijo de María y José que estaba escuchando sentenció “Está visto que ningún profeta es bien visto en su propia tierra”.

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