Porque mientras unos lloran, otros venden pañuelos… Señores: menos likes, más conciencia. Menos oportunismo, más solidaridad real. En un país donde las pasiones han sido el motor fundamental de nuestras iniciativas, los dichos populares suelen tener más profundidad de la que imaginamos.
“Mientras unos lloran, otros venden pañuelos” no es solo un refrán pintoresco: es una radiografía de la realidad política actual. En estos tiempos, donde parece valer más un like que una convicción, urge menos populismo virtual y más conciencia real; menos oportunismo disfrazado de liderazgo y más solidaridad auténtica, especialmente cuando la democracia camina por el filo de la navaja y los servidores públicos enfrentan sus propias batallas.
Hoy, dos figuras del espectro político colombiano atraviesan momentos decisivos: Miguel Uribe Turbay y Christian Moreno Villamizar. Ambos se encuentran en procesos de recuperación médica, en medio de coyunturas que podrían incluso poner en riesgo sus investiduras. Pero esto no es solo un hecho noticioso: es una invitación a reflexionar sobre el verdadero costo del servicio público.











