23 febrero, 2021

Observan cinco cóndores en el Parque Regional Los Besotes

En el departamento del Cesar, el conteo se desarrolló de manera simultánea tanto en la serranía del Perijá, como en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la jurisdicción de Corpocesar.

5 individuos fueron observados sobre el cerro Cóndor. 

FOTO/REFERENCIA.

Luego del Tercer Congreso Internacional del Cóndor Andino, que se llevó a cabo en Valledupar en el año 2019, se planteó realizar el Primer Censo Nacional del Cóndor Andino, el cual se llevó a cabo los días 13,14 y 15 de febrero de 2021, en todo el territorio nacional a lo largo de la cordillera de Los Andes, desde los departamentos de La Guajira hasta Nariño.

En el departamento del Cesar, el conteo se desarrolló de manera simultánea tanto en la serranía del Perijá, como en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la jurisdicción de Corpocesar.

De los 5 individuos observados sobre el cerro Cóndor, al interior de la reserva natural Los Besotes, se evidenció un comportamiento de vuelo de tres individuos, dos cercano y el otro a mayor altura, el cual pudo ser una pareja reproductiva y la cría de un individuo avistado el año anterior”, indicó el director de la Fundación Ecológica Los Besotes, Tomás Darío Gutiérrez.

El cóndor de los Andes pesa entre 9 y 15 kilos  y es considerada el ave voladora más grande del mundo y de Colombia; los expertos estiman que alrededor de 130 cóndores viven en los Andes colombianos, sin embargo, está en peligro crítico de extinción en el país y casi amenazado a escala global, debido al bajo número de individuos existentes en su área de distribución, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, situación ocasionada principalmente por el deterioro y transformación de los hábitats, como consecuencia de los asentamientos humanos y la expansión de la frontera agrícola hacia los bosques andinos y páramos, también por la cacería de la especie al considerarse equivocadamente una amenaza para la ganadería.

La especie, que solo pone un huevo cada dos o tres años y se distribuye desde Venezuela hasta el sur de Argentina y Chile, nunca había sido censada, por lo que el censo actual se convierte en el punto de partida para seguir estimando de manera real la población de cóndores en el país, lo cual será una herramienta para las Corporaciones Autónomas Regionales, CAR, y organizaciones responsables de su conservación.