Detrás del “Decreto 0514 de 2026” hay una decisión que reordena el mapa del Cesar y La Guajira: el Gobierno Nacional reconoció la Línea Negra de la Sierra Nevada de Santa Marta como territorio ancestral y “ámbito tradicional, de especial protección integral, valor espiritual, cultural y ambiental” de los pueblos arhuaco, kogui, wiwa y kankuamo.
Para el ciudadano común, esto significa que los sitios y rutas sagradas que cruzan fincas, ríos, carreteras y pueblos —desde las estribaciones de la Sierra hasta el mar Caribe— entran a un régimen especial que deberá ser tenido en cuenta en decisiones sobre tierra, agua y subsuelo en buena parte de la región.
¿Qué dice el nuevo decreto?
El Decreto 0514 fue firmado el 19 de mayo de 2026 y tiene como objeto “precisar el territorio ancestral” de los cuatro pueblos de la Sierra Nevada, “expresado en el sistema de espacios sagrados de la Línea Negra – Sheshiza”, y fijar “medidas y garantías para su efectiva protección”. El Gobierno reconoce que este territorio no es solo un polígono en el mapa, sino un tejido espiritual y ecológico donde los mamos realizan pagamentos, consultas ancestrales y cuidados del equilibrio del mundo.






