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De acuerdo con lo dispuesto por la Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, encargada del proyecto, la reunión fue fijada en el campamento de obra ubicado en el kilómetro 8 de la vía La Paz-Valledupar.
Para este martes 25 de marzo, a las 10 a. m., fue programada la mesa técnica sobre el diseño de la segunda calzada Valledupar-La Paz, ordenada por el Ministerio de Transporte tras los cuestionamientos que ha realizado la veeduría ciudadana al tamaño del separador central de 2 metros para esta carrera paralela a la primera calzada La Paz-Valledupar.
De acuerdo con lo dispuesto por la Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, encargada del proyecto, la reunión fue fijada en el campamento de obra ubicado en el kilómetro 8 de la vía La Paz-Valledupar, con la presencia de los especialistas del contratista, la unión temporal vial VLP, y la interventoría, ejercida por el consorcio lntervías Cesar, “con el fin de escuchar, atender y resolver las inquietudes y opiniones de los miembros de la veeduría, con base al informe remitido a Findeter”.
Sin embargo, la veeduría cívico ciudadana del proyecto se reunió y decidió que no asistirán puesto que esperaban un evento abierto también a la ciudadanía: “No asistiremos a más reuniones clandestinas, exigimos la publicidad y transparencia”. El presidente de la organización, el abogado Evelio Daza Daza, afirmó que deben ser resueltas las falencias que la ciudadanía está reclamando sobre la obra, así como las dudas sobre la misma.
“¿Por qué eluden la crítica de la opinión pública? Vamos a replantear la forma y el contenido de nuestro rechazo, acudiendo a las instancias legales, poniendo de presente que estamos frente a una burda malversación de los dineros públicos, que han debido utilizarse en la construcción del segundo puente, y no malgastarlos en una obra que desconoce por completo el valor social de la seguridad de los usuarios de la vía”, afirmó Daza.
A través de un oficio, el interventor, el consorcio lntervías Cesar, indicó que este espacio “no constituye una socialización a la comunidad y debe atender la definición de una mesa técnica en la cual se reúne un grupo de trabajo especializado para solucionar problemas o inquietudes de un grupo de interés, en este caso la veeduría como grupo de interés y representante acreditado de la comunidad es a quien se cita a esta reunión”.
Esa posición, según la veeduría, “es muestra de la gran manguala entre constructores e interventores”, frente a petición de ampliar el separador central a 5 metros y adoptar las alternativas de prevención que posibiliten atenuar los niveles de riesgo y fortalecer la seguridad de los que transiten por la autopista.
“La esencia de la veeduría es la democracia participativa, no podemos escondernos con ellos allá en el campamento”, puntualizaron los veedores. Al consultar si comunicaron esa decisión, Daza manifestó que una contratista del área social está en el grupo de WhatsApp de la veeduría.
Por Redacción EL PILÓN.
De acuerdo con lo dispuesto por la Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, encargada del proyecto, la reunión fue fijada en el campamento de obra ubicado en el kilómetro 8 de la vía La Paz-Valledupar.
Para este martes 25 de marzo, a las 10 a. m., fue programada la mesa técnica sobre el diseño de la segunda calzada Valledupar-La Paz, ordenada por el Ministerio de Transporte tras los cuestionamientos que ha realizado la veeduría ciudadana al tamaño del separador central de 2 metros para esta carrera paralela a la primera calzada La Paz-Valledupar.
De acuerdo con lo dispuesto por la Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, encargada del proyecto, la reunión fue fijada en el campamento de obra ubicado en el kilómetro 8 de la vía La Paz-Valledupar, con la presencia de los especialistas del contratista, la unión temporal vial VLP, y la interventoría, ejercida por el consorcio lntervías Cesar, “con el fin de escuchar, atender y resolver las inquietudes y opiniones de los miembros de la veeduría, con base al informe remitido a Findeter”.
Sin embargo, la veeduría cívico ciudadana del proyecto se reunió y decidió que no asistirán puesto que esperaban un evento abierto también a la ciudadanía: “No asistiremos a más reuniones clandestinas, exigimos la publicidad y transparencia”. El presidente de la organización, el abogado Evelio Daza Daza, afirmó que deben ser resueltas las falencias que la ciudadanía está reclamando sobre la obra, así como las dudas sobre la misma.
“¿Por qué eluden la crítica de la opinión pública? Vamos a replantear la forma y el contenido de nuestro rechazo, acudiendo a las instancias legales, poniendo de presente que estamos frente a una burda malversación de los dineros públicos, que han debido utilizarse en la construcción del segundo puente, y no malgastarlos en una obra que desconoce por completo el valor social de la seguridad de los usuarios de la vía”, afirmó Daza.
A través de un oficio, el interventor, el consorcio lntervías Cesar, indicó que este espacio “no constituye una socialización a la comunidad y debe atender la definición de una mesa técnica en la cual se reúne un grupo de trabajo especializado para solucionar problemas o inquietudes de un grupo de interés, en este caso la veeduría como grupo de interés y representante acreditado de la comunidad es a quien se cita a esta reunión”.
Esa posición, según la veeduría, “es muestra de la gran manguala entre constructores e interventores”, frente a petición de ampliar el separador central a 5 metros y adoptar las alternativas de prevención que posibiliten atenuar los niveles de riesgo y fortalecer la seguridad de los que transiten por la autopista.
“La esencia de la veeduría es la democracia participativa, no podemos escondernos con ellos allá en el campamento”, puntualizaron los veedores. Al consultar si comunicaron esa decisión, Daza manifestó que una contratista del área social está en el grupo de WhatsApp de la veeduría.
Por Redacción EL PILÓN.