La caída de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, marca uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en América Latina durante los últimos años. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el máximo jefe del Tren de Aragua murió en una operación militar ejecutada por el Comando Sur, una acción que, según afirmó, fue coordinada con autoridades venezolanas y tuvo como objetivo desmantelar el liderazgo de una de las organizaciones criminales más temidas del continente.
El mandatario hizo el anuncio a través de un extenso mensaje en el que calificó al Tren de Aragua como una de las agrupaciones “más sedientas de sangre” y aseguró que su administración había cumplido la promesa de perseguir a sus integrantes sin importar el lugar donde se encontraran. En la misma publicación sostuvo que el operativo representa un acto de justicia para las víctimas de los crímenes atribuidos a la organización y compartió imágenes que, según indicó, corresponden al bombardeo en el que murió el cabecilla.






