La tragedia provocada por los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela continúa agravándose. Las autoridades elevaron este viernes el balance oficial a 589 personas fallecidas, mientras los equipos de rescate mantienen una carrera contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los escombros que dejaron los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio.
El más reciente reporte también da cuenta de más de 4.300 personas heridas, 157 desaparecidos y cerca de 3.000 familias que perdieron sus hogares, una situación que mantiene en alerta a todo el país. La Guaira sigue siendo la zona más golpeada por la emergencia, con el colapso de decenas de edificaciones y severos daños en la infraestructura pública y privada.






