La transición al nuevo año es un proceso que tradicionalmente se ha vivido con decoro en la ciudad de Valledupar, aparecen las cábalas, las fiestas poco a poco se van disipando, las vacaciones se acaban y los propósitos de año nuevo se convierten en proyecciones.
Entre todas las supersticiones a las que acuden los vallenatos para saber si tendrán suerte en el nuevo año, la tradición de las cabañuelas toma especialmente fuerza para poder determinar el clima que marcará este año 2026.
Las cabañuelas son una costumbre arraigada en el Cesar y en el resto del país, empleada tradicionalmente para la predicción meteorológica. Este conocimiento ancestral ha sido crucial para determinar los momentos óptimos de siembra.
El método consiste en registrar el comportamiento del clima durante los primeros doce días de enero. Cada uno de estos días se asocia con un mes específico del año: el 1 de enero representa a enero, el 2 de enero a febrero, y así sucesivamente, hasta el día 12, que corresponde al mes de diciembre.
¿Cuál es el origen de las cabañuelas?
El término “cabañuelas” tiene su origen en el hebreo “kab á nnell“, que se vincula con las festividades judías de las cabañas.
Este sistema tradicional de predicción meteorológica, tal como se practica hoy, fue introducido en América por los colonizadores españoles, quienes ya lo utilizaban en la península ibérica. La fusión de estas tradiciones resultó en la metodología de las cabañuelas que conocemos.
En la actualidad, las cabañuelas son una herramienta de gran valor para la economía de subsistencia en áreas con acceso limitado a servicios meteorológicos. Sin embargo, los expertos aconsejan que sus predicciones se interpreten con precaución.
Si bien las cabañuelas no son una ciencia exacta, representan una guía significativa para los agricultores y las comunidades rurales. Estos las utilizan como referencia esencial para la planificación de tareas clave como la siembra y la cosecha.
De esta forma, se establece que este método ancestral puede complementarse con las técnicas modernas para obtener una mayor exactitud en los pronósticos climáticos para el año 2025.
Ya cayeron las primeras lluvias: el pronóstico del mes de enero
Los primeros días del 2026 han sorprendido a la ciudad de Valledupar con cielos grises y nubarrones cargados de agua, mismos que se descargaron tenuemente el 1 de enero en las primeras horas de la madrugada del nuevo año y ligeramente con más fuerza en horas de la tarde.
Según la tradición de las cabañuelas, realizando la relación del primer día de enero con el primer mes del año, pronosticaría que en el mes de enero las lluvias estarán presentes.
El día 2 de enero, que según las cabañuelas corresponde a febrero, no hubo lluvias en la ciudad, mismo que se esperaría para el segundo mes del año. El 3 de enero, que según las cabañuelas corresponde a marzo, llovió en horas de la noche. El 4 y 5 de enero, que serían abril y mayo respectivamente, hubo tiempo pero no agua.
Para este 6 de enero, que sería el mes de junio, se pronostica un día parcialmente nublado con baja probabilidad de precipitaciones, mismo panorama que se extendería hasta este domingo 12 de enero, que representaría al mes de diciembre.










