La costa Caribe colombiana está atravesando un proceso acelerado de variabilidad climática que ya deja sentir sus efectos. A diferencia de lo que se creía hace décadas (cuando los comentarios sobre el “calor sofocante” o el “sol más fuerte” eran atribuidos a la percepción de los mayores), hoy la ciencia confirma que los cambios en el clima son reales, medibles y cada vez más preocupantes.
Un análisis liderado por Antonio Rudas Muñoz, director del programa de Ingeniería Ambiental de Areandina, sede Valledupar, revela que la temperatura media anual en la región ha venido en aumento de forma sostenida. Para llegar a esta conclusión, Rudas tuvo en cuenta los registros climáticos de más de 40 años, liberados por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), a través de su sistema de datos abiertos.
“Para destacar, en algunos sectores del sur de Valledupar, por ejemplo, el incremento de la sensación térmica supera los 3 grados centígrados (°C), llegando hasta los 37 y 38 °C. Esto rompe todos los pronósticos internacionales”, explica.






