Había una vez un mundo que era a blanco y negro, no existían los colores ni fuertes ni claros, en ese lugar solo reinada el negro, gris y el blanco, en este mundo vivía un mago mentiroso, astuto y tramposo al que en sus trucos de magia le pedía a todas las personas mucho dinero para lo que nunca fácilmente ellos verían “los colores”, todos los colores que no fueran el blanco y el negro, la gente muy entusiasmada pagaba todo el dinero que tenía solo para ver tan maravilloso acto, solo se imaginaban que colores tomarían todas las flores ,el cielo, los árboles y todo lo que existía, estaban muy ilusionados y esperaban con ansias el día del acto.
Este mago se presumía por las calles y solo hablaba de lo que haría y cada vez más la gente se ilusionaba ya que sus ojos no solo verían ese gris tan triste y opaco que había en todo su mundo, llego el tan esperado día y todos corrían emocionados para ver este acto. Al comenzar el mago hacia trucos y más trucos que impresionaban, pero aún no se veía ningún otro color, la gente empezó a impacientarse y ponerse furiosos, se habían dado cuenta de que el mago solo los estaba engañando ya que sospechaban que él no podía crear estos colores, todos empezaron a reclamarle y este solo se reía; lanzo un gas extraño y desapareció, la multitud empezó a buscarlo con palos y antorchas pero no lo hallaron, después de un rato el mago decidido salir de su escondite y robo un globo aerostático, cuando las personas lo vieron le gritaban mentiroso nos engañaste; en la distancia se veía venir un gran tornado que lo arrastro lejos de allí y de este mago mentiroso no se supo más. Todos estaban tristes porque sus ojos no verían nunca los colores que soñaban.










